La jungla 4.0 – Microcrítica
Muy bueno: John McClane ha vuelto y lo ha hecho más amargado, más cabreado, más calvo y más sarcástico que nunca. Bruce Willis creó este personaje para la primera entrega de la serie y digo que lo creó ya que gran parte de la personalidad del personaje se la dio él con sus improvisaciones y comentarios puntillosos. PodrÃa decirse que Willis/McClane cambió el concepto de héroe cachas de los ochenta y nos trajo a un antihéroe un poco pringado pero con un par que se metÃa en unos lÃos impresionantes y que, después de que lo hincharan a sopapos conseguÃa salir adelante. Eso sÃ, un poco magullado. Bien, pues aquà aparece de nuevo y si La jungla 4.0 pertenece a esta ¿saga? es por Willis/McClane y sus santos cojones bemoles. Además me pareció perfecto que no siguiesen una pautas muy marcadas con respecto a las otras pelÃculas, es decir, que esta transcurriese en un lugar cerrado o en una ubicación concreta. En La jungla 4.0 se mueven sin parar. Ah, otra cosa que también es/está muy buena es, como no, Maggie Q.
Bueno: Si eres un poco freak, si eres un poco geek o si tienes entre 25 y 35 es muy posible, a lo mejor, bastante probable, que disfrutes de esta pelÃcula. Ya se que es lo que ahora está de moda, pero cuando encuentras guiños casi constantes a las referencias con las que creciste es inevitable que sientas algo de complicidad. Pero es que las referencias no se limitan a las Junglas de Cristal, podemos ver cómo, cuando John McClane está protegiendo a Matthew Farell (Justin Long) en un brutal tiroteo, una de las balas le da a una figura del endoesqueleto de Terminator destrozándolo. Por otro lado, la pelÃcula no se toma en serio en ningún momento y desde el principio se rÃe a carcajadas de las tramas serias de terrorismo internacional. Véase el mensaje del malo emitiendo por televisión un discurso construido con trocitos de discursos de muchos presidentes americanos (republicanos y demócratas), la alarma del Ãntrax o la destrucción de algún que otro monumento nacional. Parece que se nos indica que La jungla 4.0 es una pelÃcula para pasar un rato divertido.
Regular: Live Free or Die Hard es una peli de acción y eso es lo que da, mucha acción. La pelÃcula abre con acción y no da respiro a los personajes. Y funciona. A diferencia de lo que se viene haciendo ahora mismo, la trama se centra en lo que les pasa a los personajes y no hace divagaciones filosóficas, morales (esto ya es raro) o incluso sociales. La acción se va desarrollando y además de forma espectacular. TenÃa mis reservas, lo reconozco, pero después de haberla visto admito que me lo pasé bastante bien. Eso sÃ, cuando una pelÃcula mantiene una curva tan alta de acción corre el riesgo de que el ritmo se resienta. Con esta pelÃcula notamos un pequeño bajón a los 90 minutos aproximadamente pero no pasa de ahÃ.
Mal: Algunas cosillas sueltas. El malo, megalómano genio informático experto en seguridad nacional interpretado por Timothy Olyphant, no llega a conseguir el carisma necesario, cosa que, por otro lado, aumenta las ganas de que McClane le hinche los morros esos que pone. El cameo de Kevin Smith. Mira que este hombre me hace gracia pero aquà resulta insultantemente anecdótico y poco aprovechado. Cierta secuencia con un caza en una autopistaâ¦, en fin. La evidente intención de que la acción vaya en aumento y el consiguiente riesgo a resultar inverosÃmil incluso dentro del festÃn pirotécnico que es el film. Además, tal cosa influye mucho en el final que, después de todo lo pasado, es un poco anticlimático.
Horroroso: Imaginen que en lugar de llamarse La jungla 4.0, esta pelÃcula se titulase, yo que sé, Alerta, Sistema en peligro y hubiese estado protagonizada por Jason Statham haciendo de Mike McRubin, un policÃa chulito a punto de dejar el empleo y Edgard Furlong haciendo de Sammie Niles, un hacker despistado que se mete en un lÃo de narices. PodrÃamos tener una pelÃcula igual y no pasarÃa nada. La sensanción que da es la siguiente: productora quiere recuperar la franquicia Die Hard, revisan diferentes guiones de pelÃculas de acción y cuando ven uno que, más o menos podrÃa funcionar, le cambian el nombre a los personajes, le añaden unos cuantos chascarrillos y bromas y listo. Lo peor de esta pelÃcula es lo mismo que la de la mayorÃa de pelÃculas de acción de hoy en dÃa, la punzante sensación de déjà vu que se nos queda. Al menos esta es divertida.



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